La Música y su Aporte en la Educación

2. Artículo educativo de difusión (AED)

Cuando la musicoterapia ayuda en el rendimiento escolar

El rendimiento académico en los estudiantes se ha visto mermado por diferentes factores, tanto internos como externos. En una sociedad cada vez más caótica y en la cual se debe prestar una atención personalizada en los discentes para conseguir un aula homogénea y así tener una enseñanza más integral y con mejores resultados. De esta manera, la música desde tiempos inmemorables ha servido para expresar nuestras emociones, y por intermedio de ella realizar una catarsis que nos llena de alegría y de paz. Todas las culturas humanas han tenido música en sus vidas en donde se cumple su función principal que es la de una cohesión social ya que el grupo se siente unido. En estos tiempos en donde la humanidad vive en un mundo competitivo y con un estilo de vida acelerado, es común que muchos estudiantes sufran de estrés que puede afectar su salud, tanto físico y mental; del cual muchos padres no se dan cuenta.

Sin embargo, el saber tocar un instrumento musical puede ayudar a reducir el nivel de estrés y, por consiguiente, beneficiaría al alumno de una manera positiva en su rendimiento académico como el de tener mayor seguridad, en su aprendizaje, en su concentración y en su expresión oral y corporal.

Estrés y rendimiento académico.

Diferentes estudios han demostrado que escuchar música activa ciertas áreas del cerebro y nos produce placer, por lo que entramos en un estado de satisfacción, emoción, cognición y relajamiento. Entre ellos, el científico Robert Zatorre, del laboratorio de investigación Brain, Music and Sound (BRAMS) en Canadá habla sobre las emociones musicales, el sistema nervioso crea nuevas conexiones neuronales con la activación del sistema motor y auditivo. El Dr. Gottfried Schlaug, director del Laboratorio de Música y Neuroimágenes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard menciona que tocar un instrumento musical tiene el potencial para cambiar las funciones y estructuras del cerebro cuando se realiza por un periodo largo de tiempo, convirtiéndolo en una experiencia multisensorial. Para el cantautor estadounidense Peter Marshall la música es una técnica de reducción de estrés que tiene un atractivo inmediato. Nadie se queda sin aliento o trabajar duro cuando pone en marcha su equipo estéreo y escuchar música no requiere de formación o de una habilidad especial.

La música se ha utilizado para aliviar las tensiones propias del día y en el mundo se utiliza en las actividades diarias. La música también puede ser usada para trasladarnos a un estado de ánimo mucho más positivo. Gracias a la música recordamos momentos felices, pero también aumentamos la autoestima y la confianza en nosotros mismos. Un mínimo del 25% de las enfermedades que sufrimos está asociada al estrés. Escuchar media hora de música suave dos veces por semana, reduce significativamente los niveles de estrés y ansiedad. Dice Marshall que el poder de la música tranquiliza a la gente en la sala de espera y reduce el estrés durante intervenciones dentales. La música calma también a los niños cuando les aplicas una vacuna y alivia el estrés antes de una operación y durante un examen.

Ayuda a la concentración y la memoria.

La música con ritmos fuertes hace que la concentración permanezca más aguda y los pensamientos más alerta. Escuchar música suave, en cambio, mejora la capacidad de concentrarse durante más tiempo, y promueve un estado de calma y meditación. No solamente provoca bienestar y aumenta la creatividad, sino que el efecto dura aún después que la música haya dejado de sonar. La música involucra las porciones izquierdas, derecha anterior y posterior del cerebro, lo cual explica por qué la gente aprende y retiene información con mayor prontitud cuando lo marca con música.

Escuchar e interpretar música con cualquier instrumento ¿qué sucede en su cerebro?

Los neurocientíficos han descubierto que aquellas personas que tocan algún instrumento musical tendrían mayor capacidad de retención y de memoria porque su cerebro está organizado de una forma ordenada. Si escuchamos música clásica se puede aumentar la memoria y la concentración, y estudiar un instrumento musical ha verificado el incremento en el razonamiento espacial. Para el científico británico Philip Ball, los músicos tienden a procesar la música de manera más analítica. En este caso, los que no son músicos procesan melodías fundamentales en el hemisferio derecho, los músicos lo hacen en el izquierdo. Además, la música no solo ayudaría a mejorar el estrés, la memoria y la concentración, sino también por consecuencia ayudaría en el rendimiento académico de los estudiantes.

Técnicas para aplicar la musicoterapia

  • La creatividad espontánea; forma lúdica, creativa y expresiva de los estudiantes en la que los alumnos pueden sentirse libres tocando algún instrumento. Un líder es quien maneja el grupo y el resto intenta reproducir lo que el líder interpreta; siguiendo en ritmo, velocidad e intensidad.
  • La forma taller; aquí se va a estimular la confianza, análisis, reflexión, respeto, solidaridad, entre otras actitudes que ayuden a su creatividad y se sientan seguros del trabajo en equipo y conozcan como socializar con los demás.
  • Musicoterapia pasiva; aplicando ciertos neurotransmisores que provoquen el mejor funcionamiento del sueño, relajación, concentración y estado de ánimo. La técnica es libre y el estudiante puede optar por buscar su mejor comodidad para tocar un instrumento, desde sentarse en una silla como acostarse en el suelo.

Esta es la razón porque la música es tan importante y el saber utilizar un instrumento musical. Encontramos la imperiosa necesidad de orientar y dar a conocer el valor de la música en la educación, permitiendo un adecuado desarrollo en cada área. La participación en actividades musicales permite que los alumnos conecten con su entorno familiar, social y cultural. La música les permite satisfacer sus necesidades emocionales, creativas y de auto-expresión, así como el crear un sentido de identidad. Pero, además, como hemos visto, la participación en música muestra una correlación directa con el desarrollo de habilidades cognitivas y una motivación mayor hacia otras áreas del conocimiento. Considerando los beneficios que ofrece el participar en música, así como en otras actividades artísticas, el alumno, como beneficio, logrará desarrollar una autonomía en sus actividades diarias en la que le ayude a desenvolverse en todos los aspectos en la sociedad.

Autor:

Lic. Riquelme Román Cruz. Periodista y Docente de Comunicación e Investigación en Institutos Superiores Tecnológicos de Perú / riquelmeroman14@gmail.com

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